Cada vez que nos sentimos agobiados o ahogados por distintas circunstancias que no podemos controlar, la primera reacción involuntaria que tenemos es la de respirar. Esto se debe justamente a que detenerse a respirar por un momento es importante para controlar los niveles homeostáticos del cuerpo, y con ello manejar las emociones negativas que padecemos en ese momento, como por ejemplo, la ansiedad. 

En muchas ocasiones hemos escuchado la típica frase de “necesito tomar el aire” o “necesito un respiro”. La verdad es que no sabemos el poder que realmente tiene la respiración para relajarnos y gestionar mejor nuestras emociones. En este texto te desvelamos su importancia para que seas más consciente.

¿A qué se debe que la respiración sea un factor importante para controlar la ansiedad?

Esto se debe a que la respiración en nuestro cuerpo está ligada al proceso de activación fisiológica, lo que indica que cada vez que sentimos ansiedad, nuestro cuerpo reacciona a través de la respiración. Realizamos cortas respiraciones rápidas que nos llevan a la hiperventilación, o por el contrario con falta de respiración, lo que impide que se tenga la cantidad adecuada de oxígeno en el cuerpo.

En el momento de un ataque de ansiedad este tipo de respiración causa mareos, palpitaciones, hormigueos en el cuerpo, e incluso sensación de ahogo. De manera común podemos asocialo al miedo o nerviosismo ante la situación a la que nos enfrentamos.

Por esta razón, resulta conveniente aprender a respirar de manera adecuada, es decir, que es de vital importancia aprender a respirar de manera controlada y practicarlo diariamente. Es imprescindible para controlar la ansiedad y tomar con calma las situaciones difíciles de la vida.  

 

Técnica para disminuir la ansiedad a través de la respiración controlada

  • Adoptar la postura correcta: sentarse completamente derecho apoyándose en el respaldo de la silla, abriendo los hombros hacia atrás para evitar la curvatura de la espalda. Ambos pies tocando el suelo sin cruzar las piernas, cabeza levemente inclinada y ubicar una mano sobre el pecho y la otra sobre el vientre.  
  • Comenzar a tomar aire por la nariz: esto debe hacerse de forma lenta, controlada, y la técnica consiste en hacerlo profundamente contando hasta tres para llenar los pulmones con el oxígeno suficiente.
  • Retener el aire: Esto debe hacerse por tres segundos, no mucho tiempo porque no causaría para nada una sensación de relajación, sería todo lo contrario.   
  • Soltar el aire por la boca: esto debe hacerse lentamente y también contando hasta tres para lograr vaciar los pulmones, haciendo que el abdomen vuelva a su posición natural. 
  • Repetir: este tipo de respiración profunda debe hacerse entre 2 o 3 veces. Sin embargo, si la persona desea más puede hacerlo, todo depende del tiempo que cada persona necesite para encontrarse más tranquilo.  

Existen muchas otras técnicas para tener un mejor control de la ansiedad, ayudándonos también a gestionar nuestras emociones de forma eficaz. En psicoterapia adaptamos estas técnicas a tu circunstancias y a tu situación personal, para que consigas recursos que te servirán toda la vida.

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La respiración controlada es la manera más efectiva de calmar los nervios y la ansiedad

Se ha comprobado científicamente que practicar la respiración controlada es la manera más rápida y eficiente de poder controlar los momentos de ansiedad que padecemos por diversas circunstancias. 

Es por esto, que resulta importante aprender a dominar la técnica de respiración que hemos enseñando en este artículo. Hay que tener en cuenta que sirve para muchos momentos de nuestra vida, como por ejemplo: ataques de ansiedad, ataques de ira, dolor, miedo, incertidumbre, incluso pánico.  

Para hacerlo de manera mucho más profesional, el yoga es una alternativa eficaz para crear una buena técnica de respiración en el cuerpo que ayude a calmar la ansiedad.

Aunque para muchos esto no tenga importancia, lo cierto es que el cuerpo necesita estar bien oxigenado para funcionar de manera eficiente. Se ha comprobado científicamente que la respiración es lo más indicado para controlar dificultades asociadas a la alteración del sistema nervioso. Puesto que se logra un efecto sedante que permite despejar la mente en ese momento y tomar con más calma la situación.  

Incluso, cuando la persona está a punto de cometer una acción equivocada, detenerse por un momento y respirar de forma adecuada le ayudará a evitar a cometer un error del que luego puede arrepentirse. Así que no subestimemos el poder que tiene la respiración sobre el control de la ansiedad.  

Te recomiendo estas dos técnicas de relajación sencillas

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